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Estudio 1050 – No lo puedo sufrir – Isaías 1:11-20

Estudio 1050 – No lo puedo sufrir – Isaías 1:11-20

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Estudio 1050

IGLESIA CRISTIANA MEGA ZOE EST. BÍBLICO #1050 – IGLESIA EN LAS CASAS

PASTORA EDITH CRUZ SEMANA 24 @ 30 SEPTIEMBRE DEL 2019

Tema: “No Lo Puedo Sufrir” Isaías 1:11-20

Alguien rebelde y CONTUMAZ es quien se mantiene firme en su comportamiento, actitud, ideas o intenciones, a pesar de castigos, advertencias o consejos. Se mantiene con firmeza insistiendo en sus ideas, intenciones o conducta. El CONTUMAZ persiste en mantener su comportamiento equivocado, aun sabiéndolo o siendo advertido del error. Se trata de una tendencia a la obcecación, que es la dificultad que impide a una persona razonar las cosas o darse cuenta de ellas. Hace las cosas sin pensar y sin razonar, obstinándose en sostener sus ideas sin dar el brazo a torcer. ¡Esto es algo del mundo y del diablo, no es de la Iglesia de Cristo!

I. Lo que el hombre necesita está establecido en la Palabra de Dios:

A. Toda persona debe reconocer su mal y lavarse (Vs.16) por medio del ARREPENTIMIENTO (que es EL PESAR que una persona siente por algo que ha hecho, dicho o dejado de hacer).

1. Cuando en alguien hay arrepentimiento, ¡se verá que CAMBIA de opinión y que abandona su compromiso con el mal!

2. Cuando alguien tiene arrepentimiento, ¡DEJA DE HACER LO MALO!

3. ¡Dios nos ha puesto para hacer el bien y practicar la justicia social! (Vs.17) ¡Estamos en esta tierra para hacer bien, para cuidar y no hacerle daño a nadie, para amar como hemos sido amados por Dios!

4. Si fielmente seguimos esta línea de razonamiento divino dejaremos de hollar (profanar) los atrios de Dios (Vs.12); en limpieza por el arrepentimiento podemos presentarnos delante de Dios.

5. Dios no acepta rituales de un dador profano que no se ha lavado de su inmundicia ni se ha arrepentido.

6. Mientras el pueblo viva en pecado, ¡su asistencia a los servicios del templo es una manera insultante de pisar Sus atrios!

7. Dios les dice: ¡No traigáis más vana ofrenda! ¡NO LO PUEDO SUFRIR! ¡Son iniquidad! (Vs.13-16)

a. Al que usa el arco iris como símbolo para ensalzar el pecado (Génesis 9:13-15) (Romanos 1:26,27)

b. A los que dicen “Estoy contigo (aludiendo a estar juntos con el pecado)” ¡No es de Dios tal cosa!

c. ¡Oveja a oveja se aconsejan, pero para el mal!

d. ¡Me desespera lo que tú le vayas a decir al que hace el mal!

8. ¡TODO ES PURA FACHADA, UNA MÁSCARA BURDA (GROSERA) DE UNA RELIGIÓN EXTERNA QUE OCULTA UN CORAZÓN CORROMPIDO!

9. ¡La mera religión externa siempre es un manto para cubrir la iniquidad!

10. La conciencia del creyente puede llegar a estar tan endurecida como para practicar la religión mientras está viviendo en pecado. ¡No hay nada de arrepentimiento!

II. (Vs.16-20) Si queréis que vuestros sacrificios sean aceptados y que sean escuchadas vuestras oraciones:

A. Debéis comenzar por el verdadero principio.

1. ¡Limpiad el corazón y todo lo demás quedará limpio! ¡Si hay arrepentimiento hay cambio!

2. ¡Obedeced y serán aceptados vuestros sacrificios!

3. Así como la generosidad y aun el martirio no pueden expiar la falta de amor (1 Corintios 13:3), así tampoco las oraciones y los sacrificios pueden expiar el fraude y la opresión.

4. La forma de lavarse es: ¡deben dejar de hacer lo malo! ¡El que se arrepiente deja de hacer lo malo!

5. ¡Es necesario aprender a hacer lo bueno! ¡Es dejar ver una conducta reformada por un verdadero arrepentimiento! ¡No se te creerá si haces burlas a los demás! Tampoco invadas la vida de otro con tus opiniones que no hacen ningún bien. ¿Qué a ti, si a la hermana le gusta el color de rosa? ¡No edifican tus comentarios tan vanos! ¡Es aprender a hacer LO BUENO!

6. ¡HACER EL BIEN no es algo heredado en uno, necesitamos aprenderlo y esforzarnos, ya que es una asignatura de primerísima importancia!

7. ¡Limpiaos y lavaos y entonces podéis acercaros a “Mí” con confianza!

8. ¡Arrepiéntanse y cambien la conducta, ahora que se le ha permitido el favor de Dios a pesar de sus anteriores provocaciones!

9. ¡Si es que quieren y están dispuestos a obedecer! (Vs.18-20)

10. ¡Cuán profundo es Dios que llega a sanar la gravedad del pecado por medio del arrepentimiento! Amén.

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