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Estudio 1056 – ¡Cuán grandes cosas ha hecho Jesús! – Lucas 8:26-39

Estudio 1056 – ¡Cuán grandes cosas ha hecho Jesús! – Lucas 8:26-39

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Estudio 1056

IGLESIA CRISTIANA MEGA ZOE EST. BÍBLICO #1056- IGLESIA EN LAS CASAS

PASTORA EDITH CRUZ SEMANA 5 @ 11 NOVIEMBRE DEL 2019

Tema: “Cuán Grandes Cosas Ha Hecho Jesús” Lucas 8:26-39

¡Cuán grandes cosas había hecho Jesús con aquel hombre endemoniado! ¡Lo libertó! Jesús libertó al endemoniado gadareno (Vs.26) de una vida arruinada, de una vida atormentada por demonios que le poseían, sin poder tener una mente, ni juicio, ni libertad, ni voluntad. Libertó a aquel hombre que vivía sin sanidad, sin reír, sin hablar con justo juicio, que ni siquiera estaba consciente de que tenía un nombre como los demás, pues cuando contestó respecto al nombre, hablaron por su boca los demonios diciendo llamarse, ¡Legión! (Vs.30)

I. ¡Los demonios son bien reales! ¡Aunque se piense lo que se quiera pensar!

A. La gente de aquella ciudad, llamada Gadara, sí sabía muy bien lo que eran los demonios.

1. Si alguien sabía de la influencia demoníaca, viviéndolo en sí mismo, ¡lo era aquel hombre atormentado!

2. Pero, quien conoce bien y a perfección sobre los demonios, ¡es el Señor Jesús!

3. Aquel hombre era un peligro para la gente. Dice la Palabra que vivía en los sepulcros (Vs.27).

4. ¡Jesús se le acerca con tranquilidad y calma, aunque él recibe al Señor con un gran grito (Vs.28)!

5. Este era un hombre que lo habían atado una legión de demonios. Lo tenían atado, controlaban su mente, su voluntad. Lo tenían viviendo a la intemperie, por las tumbas, lo habían llenado de temores (lejos de la paz y del amor). Esto provocaba que no tan solo él fuera invadido de temor, sino que además se llenaban de miedo todos los que se acercaban a él.

6. Él tenía fuerza (capacidad física) y además fiereza (actuaba con crueldad, agresividad, bestialidad, brutalidad, salvajismo, inhumanidad).

7. Tanto que, aun cuando los de la ciudad le ponían cadenas y grilletes, él las rompía (Vs.29).

8. Llegó el gadareno donde Jesús y le dijo: “¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? (Vs.28)”

9. ¡Pero, cayó ante Él de rodillas, se postró a Sus pies! ¡Implica que Jesús es muy alto y fuerte para él!

10. Los demonios no tienen inclinación a rendir a Cristo ningún servicio.

11. Y los demonios le tienen un miedo tremendo a Su poder y a Su ira.

12. No le pueden decir al Señor que los salve, pero sí Le dicen que no los atormente.

13. (Vs.29) Aquel hombre era “…impelido a los desiertos…”) = los demonios lo dominaban para moverlo hacia allá, lo impulsaban)

14. (Vs.32) Se habla de un hato de cerdos = es una manada, un conjunto grande de cerdos, “…que pacían…” que eran apacentados, dándoles de comer del pasto, de la hierba del monte.

15. La legión de los demonios no podían matar a aquel hombre.

16. Jesús, entonces, le pregunta cómo se llama y le contesta: ¡Legión! (Vs.30)

17. Hay que considerar que una legión romana de aquel tiempo era compuesta por seis mil soldados.

18. Así que, al hombre los demonios no lo iban a destruir, pero a los cerdos sí (Vs.33).

19. Me parece oír los chillidos y gritos salvajes con que les (Vs.31) suplicaban al Señor que no los echara al abismo, ¡porque los poderes de las tinieblas están bajo el mando y el control de nuestro Señor Jesucristo!

20. ¡El Señor los puede mandar allí cuando Le plazca (Vs.32)! ¡A ÉL ES QUE YO LE SIRVO!

21. Hermano, cuando el poder del diablo es quebrantado en alguien por el poder de Cristo, esa persona se recobra inmediatamente (Vs.35). ¿Qué de ti? ¿Eres libre?

22. Encontraron al hombre que los demonios le habían atado, transformado, ya vestido y en su sano juicio. ¿Sabes qué es lo más grande de todo esto? ¡Que el hombre estaba sentado a los pies de Jesús!

23. Cuando se está poseído se manifiestan los demonios. ¡Antes él hombre gritaba y se espantaba con la presencia de Jesús y ahora estaba sentado y en completa paz y sanidad de juicio a los pies del Señor!

24. Si Dios ha tomado posesión de nosotros, el buen juicio y el gobierno de nosotros mismos, ¡estará bien seguro! Pero, si es Satanás el que nos domina, nos robará ambas cosas, juicio y gobierno propio. (Esto sucede cuando consentimos albergar en nosotros la impureza diabólica.)

25. ¡NUNCA SOMOS TAN NUESTROS COMO CUANDO SOMOS DE CRISTO!

26. (Vs.38) El hombre del que habían salido los demonios le pedía a Jesús que le dejase estar con Él.

27. (Vs.39) Y Jesús le dice: “Vuélvete a tu casa, y cuenta cuán grandes cosas ha hecho Dios contigo.”

28. Y el que había estado en el pasado poseído por los demonios se fue por toda la ciudad publicando, ¡CUÁN GRANDES COSAS HABÍA HECHO JESÚS CON ÉL!

29. No cuentes de ti mismo, ¡CUENTA CUÁN GRANDES COSAS HA HECHO JESÚS EN TI! Amén.

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