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Estudio 653 – Caminemos con fuerza y gozo – Salmo 92:10-15

Estudio 653 – Caminemos con fuerza y gozo – Salmo 92:10-15

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Estudio 653

Estudio 653

IGLESIA CRISTIANA MEGA ZOE EST. BIBLICO # 653 -IGLESIAS EN LAS CASAS PASTORA EDITH CRUZ MARTES 28 SEPTIEMBRE @ 4 OCTUBRE DE2010

Tema: “Caminemos Con Fuerza y Gozo” Salmo 92: 10-15

Dios aumentará nuestras fuerzas como las del búfalo. Las aumentará porque en nosotros, humanamente hablando, hay demasiada debilidad para poder vencer a este mundo tan hostil. Dios nos aumenta las fuerzas cada día, así que hay que mantenerse firmes en Él. Si somos flojos, si somos “poquitos”, débiles, entonces este mundo nos puede detener y peor aún, hasta nos puede venir la derrota. Necesitamos levantarnos y luchar con las fuerzas del búfalo dadas por Dios. Según leemos en el versículo 10, dice que somos ungidos con aceite fresco, es decir con aceite nuevo. El aceite era usado en ocasiones de júbilo, aparece como símbolo de alegría. Salmo 23:5 Dios nos da motivos para estar contentos. No todo en este Camino es angustia, ni dolor. De Dios nos llega el gozo y la alegría. Salmo 30: 5 Así que, todos nosotros tenemos motivos con fuerte fundamento como para estar alegres.

En Gálatas 5:22 leemos que el gozo es el segundo efecto del fruto del Espíritu Santo. Y en Romanos 15:13 vemos que Pablo también se refiere al gozo como una parte de la llenura que nos llega por el poder del Espíritu Santo. Así que, para nada hemos de caminar sin fuerzas y sin gozo. Estamos en lucha pero, ¡con fuerza y gozo! Nada de estar como destruidos, porque Aquel a quien nosotros servimos es mayor que todo lo que nos pueda venir encima. El diablo quiere que te sientas sin fuerzas y sin gozo. Si lo logra, entonces el enemigo irá ganando. Hermano, gózate en tu Dios pues las Escrituras nos enseñan que el gozo se cumple en cada uno de nosotros. 1 Juan 1: 4 Juan 15: 11

Dios ha levantado tus “cuernos de poder” como los cuernos del búfalo. Dios te ha dado tremendas fuerzas. Su poder es invencible, así que Dios te ha dado de su poder. Eres ungido con aceite fresco, es decir con aceite nuevo que te refresca, que te fortalece. ¿Por qué te abates? Espera en Dios, porque escucharás de aquellos que se levantaron contra ti. Salmo 92: 11 Tú esperabas ver el fin de ellos y has visto con tus propios ojos como Dios salió por ti. Siempre verás que Dios hará justicia sobre todas las injusticias y que Él reivindicará su providencia para contigo. El salmista entiende esto y por tal razón expresa aquí su confianza y se siente tranquilo esperando los resultados en el futuro. ¡Por eso caminamos con fuerza y gozo!

Dice el versículo 12, “El justo florecerá como la palmera.” ¿Quién ha dicho que hay alguna esterilidad en las cosas del Señor? La palmera siempre está verde y da su fruto, los dátiles que son muy agradables al paladar. Así Dios habla del hombre justo como aquel que florece como una palmera y que siempre da su buen fruto. Por esto, también veremos hombres que carecen de la gracia de Dios porque hay una gran diferencia entre ellos y el hombre justo. Ellos son impíos y el impío brota como la hierba y se seca sin dar fruto, pero el justo florecerá como la palmera. Claro, que el crecimiento de las palmeras no es tan rápido, pero su resistencia hace que duren muchos años y hasta siglos. Muy en contraste con la hierba transitoria de la pradera. Se dice que la palmera crece mejor estando bajo una presión constante, es decir cuánto más la aprieten mejor crecerá. Así mismo crece y prospera el justo, crece bajo sus cargas y tribulaciones y así da su fruto de santificación. De esta manera se da fruto bueno y seguro en la vejez. Cuando vemos una noble palmera erguida, enviando todas sus fuerzas hacia arriba como una columna atrevida y creciendo en medio de la escasez y de la sequía del desierto, tenemos ahí un hermoso cuadro del justo. Cuando todo lo demás perece, uno vive y prospera bajo toda circunstancia externa por negativa que sea. ¡En tu vejez darás fruto! Otros árboles cuando envejecen dejan de dar fruto y se secan. Los días de nuestros últimos años deben ser los mejores y la obra de esos días debe ser la mejor que hayamos hecho en nuestra vida. Se dice que los mejores dátiles son producidos cuando la palmera tiene de treinta a cien años. La palmera señala que el lugar donde está plantada hay agua. Donde está un justo hay agua de vida, hay salud, hay salvación. Seamos fuertes y duraderos como la palmera.

Vemos que el verdadero creyente es más feliz y más útil a medida que entra en años. Conoce mejor sus faltas y es más manso. Crecerá como cedro en el Líbano. Los árboles de Dios crecen más y más según pasa el tiempo. Mírate tú y observa tu crecimiento. Los cedros del Líbano son famosos por su altura y esbeltez, siempre apuntando hacia el cielo y prestos para buenos usos. La vida y el verdor de sus ramas son un honor para la raíz de la que viven. Igual sucede con los hombres justos. Como sea de fructífero su carácter, será el honor para Jesucristo quien le imparte la vida. La vejez hace que las otras cosas declinen, pero en Jesús es diferente, Jesús hace a uno florecer. Seamos sabios y obedezcamos fielmente durante nuestra juventud y vejez. Tener una obediencia temporal es tener un fracaso al final. Judas empezó bien, pero lo destruyó todo al final cuando traicionó a su Maestro. Tú no creces por ti mismo, eres plantado y no en un suelo común, sino en la casa de Jehová. Lo que nos conserva vivos es su gracia. De su Espíritu y de su Palabra es de donde recibimos la savia y la virtud que nos conserva vivos y nos hace fuertes y fructíferos. Que siempre estén en ti el gozo y las fuerzas que vienen de Dios. Amén.

 

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