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Clase #03 Obispo

Clase #03 Obispo

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Clase 3 Obispo

Tercera clase para líderes

Iglesia Mega Zoé

Estudios de Líderes

Pastora: Edelmira Cruz

Clase #3 Obispo

Tito 1:5-16

1. El supervisor debe ser un hombre que no esté sujeto a críticas.

2. Obispo = Supervisor

3. En el Nuevo Testamento hay dos palabras que describen a los dirigentes principales de la Iglesia, es decir, los encargados que se habían de encontrar en todas las congregaciones y de cuya “conducta y administración dependí su buena marcha”.

a. Estab a el hombre que se llamael anciano” (Presbyteros).

El cargo de anciano es el más antiguo de todos los de la Iglesia.

Los judíos tenían sus ancianos, y remontaban su origen a la situación en que Moisés, en el tiempo de la peregrinación por el desierto, nombró 70 hombres para que le ayudaran en la tarea de controlar y cuidarse del pueblo (Núm.11:16). Todas las sinagogas tenían sus ancianos, que eran los verdaderos dirigentes de la comunidad judía. Presidían el culto en lasinagoga; administraban reprensión y disciplina cuando era

necesario; “zanjaban” (resolver, concluir) los pl

eitos que en

otros países se habrían llevado a tribunales.

Entre los judíos los ancianos eran hombres respetables que

ejercían una supervisión paternal sobre los asuntos espirituales

y materiales de cualquier comunidad judía.

b. El cuerpo rector de los espartanos llamaba la

“querusia”, que

quiere decir la junta de los ancianos.

c. En el Parlamento Romano se llamaba el Senado; que viene de

Seney”, que quiere decir de anciano.

d. En Inglaterra a los hombres que cuidaban los asuntos de la

comunidad se llamaban

“eldermen”, que quiere decir ancianos.

e. En los tiempos del Nuevo Testamento todas las aldeas de

Egipto tenían sus ancianos que cuidaban de los asuntos de la

comunidad. Los ancianos tenían una larga historia y tenían un

lugar importante en la vida de casi todas las comunidades.

Pero algunas veces el Nuevo Testamento usa otra palabra

“episkopos”, que suele traducirse por la palabra

que se ha dado

en Español, “obispo” y que quiere decir literalmente, supervisor

o superintendente. La Septuaginta, la versión griega del

Antiguo Testamento, la usaba para describir a los capataces,

que estaban a cargo de las obras públicas y los proyectos de

edificación (2 Crónicas 34:17). Los griegos la usaban para

describir a los hombres nombrados para ir de la ciudad madre a

regular los asuntos de una colonia- recién fundada en algún

lugar lejano. Sería como lo que nosotros conocemos como

comisionado, nombrados para poner en orden los asuntos de la

ciudad.

Se usa de los delegados especiales nombrados por un rey para

ver que las leyes que habían establecidas se cumplían.

Episkopos” siempre implica dos cosas: primero, la

supervisión de algún área o esfera de trabajo y segunda, la

responsabilidad o algún poder ante una autoridad superior. La

Cuestión es: ¿Qué relación había en la Iglesia Primitiva entre el

anciano,

“presbíteros” y el supervisor, “episkopos”?

La investigación moderna mantiene prácticamente unánimemente

que en la Iglesia Original, el

“prebyteros” y el

episkopos” eran lo mismo. La base para esa identificación es:

a. Los ancianos se nombraban en todas las iglesias. Después

del primer viaje misionero, Pablo y Bernabé eligieron

ancianos en todas las iglesias que habían fundado (Hechos

14:33). A Tito se le instruye que nombre y ordene ancianos

en todas las ciudades de Creta (Tito 1:5).

b. Las cualidades de un

“presbítero” y las de un “episkopo”

son idénticas en todos los sentidos. (1 Timoteo 3:2-7; Tito

1:6-9)

c. Al principio de los filipenses, Pablo dirige sus saludos a

los obispos y los diáconos (Filipenses 1:1). Eso da por

entendido que es totalmente imposible que Pablo no

mandara saludos a todos los ancianos que, como ya hemos

visto,

había en todas las I glesias; y por tanto los obispos y

los ancianos deben ser la misma clase de persona en la

Iglesia.

d. Cuando Pablo estaba haciendo su último viaje a Jerusalén,

mandó a llamar a los ancianos de Efeso para que se

reunieran con él en Mileto (Hechos 10:17) y en el curso de

episkopos” para alimentar la Iglesia de Dios (Hechos

20:28). Es decir: Se dirige precisamente al mismo cuerpo

de hombres, primero como ancianos y luego como obispos

o supervisores. Cuando Pedro está escribiendo a los

suyos, les habla como un anciano a ancianos (1 Pedro 5:2).

Y la palabra que usa para supervisor es el verbo

epislopein”, del que deriva “episkopos”. Toda evidencia

del Nuevo Testamento contribuye a demostrar que el

“presbíteros”

y el “episkopos”, el anciano y el Obispo o

supervisor, eran lo mismo y los mismos.

Surgen dos preguntas: la primera, si eran los mismo, Por

qué se usaban dos nombres para designarlos? La respuesta

es que

“presbíteros” describía a aquellos dirigentes de la

Iglesia tal como eran personalmente. Eran los hombres más

ancianos, miembros respetados en la comunidad. Cuando

se es joven hay muchas cosas que tienen mucho valor a los

ojos de la juventud, en los ojos de mayores ya no es igual,

no tienen el mismo valor, por tal razón no tienen importancia.

La unidad está en los ojos de la juventud, el deseo del

poder por razón se hacen las cosas, por poder, sobresalir

llena los ojos, aparentar, en la vejez nada es de impresión,

mientras más Cristo tome nuestras vidas, más hemos muerto

a lo vano.

“Episkopos”, por otra parte, describía su

intención, que era supervisar la vida y el trabajo de la

Iglesia. Una palabra describía al hombre; la otra describía la

tarea.

La segunda pregunta es : Si el anciano y el Obispo

eran lo mismo en un principio. Cómo llegó a ser el Obispo

lo que llegó a ser? La respuesta es sencilla. Era inevitable

que el cuerpo de los ancianos requiriera y adquiriera un

moderador. Era esencial que alguien asumiera la dirección y

eso fue lo que sucedió. !Cúanto más organizada llegó a estar

la Iglesia tanto más era normal que surgiera tal figura! Y el

anciano que sobresalía como dirigente llegó a ser conocido

como el

“episkopos”, el superintendente de la Iglesia. Pero ha

de notarse que era simplemente un anciano cuya circunstancia

y cualidades personales se combinaban para hacerle dirigente

de la obra de una congregación de la Iglesia Cristiana.

II Deberes y nombramiento de los dirigentes de las Iglesias

A. Sus reglas

1. Se le apartaba oficialmente para su responsabilidad. Tito tenía que

ordenar ancianos en todas las Iglesias (Tito 1:5)

2. Los encargados de las Iglesias no se nombraban en secreto, se les

apartaban a la vista de todos. El honor de la Iglesia se ponía en sus

manos públicamente.

3. Se les pagaba por el trabajo que tenían que hacer. El obrero se

merecía su salario (1 Timo. 5:18) El dirigente cristiano no trabaja por

el sueldo; pero, por otra parte es el deber de la Iglesia que lo ha

escogido, para ese trabajo proveerle de los medios de vida.

4. Estaban expuestos a la críticas (1Timoteo 5:19-22) En la Iglesia

Primitiva los encargados tenían una doble función. Eran dirigentes de

la Iglesia; pero eran también servidores de la Iglesia. Tenían que dar

cuenta de su administración. Ningún encargado cristiano debe

considerarse libre de tener que dar cuenta; es responsable ante Dios y

ante la comunidad sobre la que Dios le ha encargado presidir.

5. El (1Timoteo 5:17) tiene doble obligación de administrar y de instruir.

6. Tenía que tener madurez espiritual.

a. Uno nuevo puede caer en trampas de vanidad.

b. No sea que se envanezca con un sentimiento de su propia

importancia.

c. Que caiga en la condenación del diablo. Puede ser por el peligro

del orgullo. Fue por orgullo que Lucifer, se rebeló contra Dios

y fue expulsado del cielo. Un dirigente de la Iglesia presumido

es una mala inversión para la Iglesia.

7. La primera esfera de responsabilidad era su propio hogar. Si no

ha conseguido hacer un hogar cristiano no se podía esperar que

consiguiera hacer una congregación cristiana. El que no hubiera

instruido a su propia familia está claro que no sería idóneo para instruir

a la familia de la Iglesia.

8. La segunda esfera de responsabilidad era el mundo. Debía ser

“bien considerado por los de fuera” (1Timoteo

3:7) Debe ser un

hombre que se haya ganado el respeto de sus contemporáneos en los

negocios de la vida de día a día. No hay nada que haya hecho más

daño a la Iglesia que los que son activos en ellas cuya profesión y

vida social desmiente la fe que profesan y los preceptos que enseñan.

El encargado cristiano debe en primer lugar ser una buena persona.`

Cuando Pablo partió de Creta, había pleitos, asuntos que tenían que

acabar de ser puestos en orden, había falsos maestros que silenciar, y

había la apremiante necesidad de guías espirituales reconocidos en

las asambleas. Dejó a Tito para que resolviese estas cuestiones.

No se sabe como la fe cristiana llegó por primera vez a Creta. Quizás la

suposición más razonable es que los cretenses que estaban en Jerusalén en el

Día de Pentecostés (Hechos 2:11) volvieron allá con las buenas nuevas, y

que a continuación se establecieron iglesias locales.

Tampoco podemos estar seguros acerca de cuando Pablo estuvo en Creta

con Tito. Sabemos que tocó a Creta en su travesía a Roma como preso

(Hechos 27:12) pero las circunstancias difícilmente habrían permitido un

ministerio activo en las iglesias. Por cuanto en Hechos no hay ninguna otra

referencia a la estancia de Pablo en Creta, generalmente se supone que la

visita tuvo lugar después de su primer encarcelamiento en Roma.

Un estudio se puede reconstruir el siguiente itinerario en base de diversas

referencias que Pablo da en sus epístolas. Primero Pablo partió de Italia a

Creta de camino a Asia (la actual Turquía Occidental). Dejando a Tito en

Creta (Tito 1:5) viajó a Éfeso, la capital de Asia. En Éfeso comisionó a

Timoteo para que corrigiese errores doctrinales que se estaban introduciendo

allá (1 Timoteo 1`:3,4). Luego cruzó el Mar Egeo hacia Macedonia para

cumplir su anterior intención mientras estaba en la libre (Tito.3:2).

Según Homero, había entre noventa y cien ciudades en Creta ya en época

tan temprana como la suya, y evidentemente se habían formado iglesias en

varias de ellas. En cada de una de ellas había necesidad de que se

designasen ancianos responsables.

El anciano y el pastor moderno, el pastor es primeramente responsable de

la predicación, enseñanza y administración de los sacramentos en una iglesia

local. Hay un general reconocimiento que tal persona no existía en la iglesia

primitiva. Las asambleas primitivas se componían de santos, obispos y

diáconos (Ti 1:1) eso es todo. El sistema clerical no surgió hasta el siglo

segundo.

Un pastor en el sentido del Nuevo Testamento es uno de los dones de

servicio especial que el Cristo resucitado y ascendido otorgó para edificar a

los santos para la obra del ministerio (Efesios 4:11,12). En muchos

respectos, la obra de pastores y ancianos es similar; ambos son llamados a

pastorear y alimentar la grey de Dios. Pero los dos nunca son considerados

idénticos.

Las funciones de anciano se dan con un detalle considerable:

1. Pastorean y cuidan de la iglesia del Señor (Hechos 20:29, 1 Tim. 3:5;

1 Pedro 5:2)

2. Están vigilantes para proteger a la iglesia de ataques, tanto de fuera

como de dentro. (Hechos 20:29-31)

3. Conducen y gobiernan, pero yendo delante, no empujando ( 1

Tim.5:2; 1 Tim. 5:17; Hechos 13:7, 17; 1 Pedro 5:3)

4. Predican la palabra, enseñan sana doctrina y refutan a los que la

contradicen ( 1Tim. 5:17; Ti 1:10-11)

5. Moderan y arbitran en cuestiones doctrinales y éticas (Hechos 15:5,6;

16:4)

6. Por su vida, son ejemplo para la grey (He. 13:7; 1 Ped 5:3)

7. buscan restaurar a los creyentes que han sido sorprendidos en

cualquier falta ( Gal. 6:1)

8. Guardan a las almas de los cristianos en la asamblea local como

aquellos que habrán de dar cuenta (He 13:17)

9. Lleva a cabo un ministerio de oración especialmente con respecto a

los enfermos (Stg. 5;14,15)

10. Están involucrados en el cuidado de los santos pobres (Hechos 11:30).

11. Comparten en la encomendación de hombres dotados a la obra a la

que Dios los ha llamado ( 1 Tim 4:14).

Es evidente que en la Iglesia Primitiva, los ancianos eran designados

por los apóstoles y sus delegados tuviesen poder para hacer a un hombre

un anciano. Para poder venir y ser obispo, ha de darse la capacitación

divina y la buena disposición humana. Solo el Espíritu Santo puede

hacer a un hombre obispo o supervisor (Hech 20:28) pero el hombre ha

de aspirar a la obra (1 Tim 3:1). Ha de darse esta combinación de lo

divino y de lo humano.

Cuando las iglesias locales fueron establecidas al principio en los días

apostólicos, no tenían ancianos: todos los creyentes eran novicios. Pero

al ir pasando el tiempo, el Señor preparó a varios de ellos para este

importante ministerio. Por cuanto el Nuevo Testamento no estaba

todavía disponible en forma escrita, por lo general los cristianos no

conocían los requisitos y los deberes de los ancianos. Sólo lo conocían

los apóstoles y sus ayudantes. Sobre la base de este conocimiento,

señalaban a los hombres que cumplían los requisitos divinos y los

nombraban públicamente como tales.

En la actualidad tenemos el Nuevo Testamento completo.

Sabemos que es un anciano y lo que se supone que debe hacer, cuando

iremos a hombres idóneos que están actuando activamente como

supervisores, los reconocemos (1 Timo. 5:12) y obedecemos (Hechos

13:17). No se trata que nosotros los elegimos, sino que reconozcamos a

aquellos a los que Dios ha suscitado para esta obra.

Los requisitos de los ancianos se hallan en 1 Timoteo 3:1-7 y en Tito.

A veces oímos de la observación de que si estos son los requisitos, que

entonces en la actualidad no hay obispos. Esta idea degrada la autoridad

de las Escrituras al implicar que no significan lo que dicen. No hay nada

irrazonable ni inalcanzable en las normas que se dan. Traicionamos

nuestro propio bajo estado espiritual cuando tratamos la Biblia como

excesivamente idealista.

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