page title img

Estudio Diaconado

Estudio Diaconado

Print Friendly

EL DIACONADO

 

Iglesia Cristiana Mega Zoe
Estudio: El diaconado
Un desdichado (desafortunado) desacuerdo surge entre algunos murmuradores de la Iglesia de Jerusalén. Los griegos sin dejar de ser judíos, su hablar era griego, habían sido dispersados por toda Palestina, su queja era contra los hebreos, los nativos de Palestina, cuyo hablar era arameo. Se sentían con más derecho. Pues la codicia y la envidia se hallan lo mismo en los ricos que en los pobres. Los apóstoles no tenían preferencias, pero por el aumento de personas ocurría que algunos quedaban sin cubrir.
I. Convocaron a la multitud de los discípulos
A. Había algo que arreglar y los apóstoles tenían que decir:
1. Había que repartir alimentos a las viudas ya que algunas se estaban quedando sin sus alimentos.
2. “No es conveniente que nosotros dejemos la palabra de Dios para servir a la mesa.”
3. Ellos habían sido llamados a predicar la palabra de Dios; tarea que les ocupaba por entero.
4. Si servían a las mesas tenían que dejar en cierta medida la predicación.
5. Ellos tenían que profundizar en la preparación del conocimiento del Antiguo Testamento porque ellos no eran escribas; no eran esos conocedores como los sacerdotes.
6. Mateo fue un publicano (recaudador de impuesto); Pedro y Juan
habían sido pescadores, pues no eran los fariseos.
7. Así que no estaban dispuestos a dejar de predicar por el dinero colocado a sus pies, como no dejaban tampoco de predicar por los azotes colocados a sus espaldas.
8. La predicación del Evangelio es la obra más alta y urgente en la que debe ocuparse un ministro de Dios.
9. No debería enredarse en los negocios temporales, ni siquiera en los asuntos financieros de la casa de Dios.
10. Hay que buscar una solución: “Buscad de entre vosotros a siete varones… a quien encarguemos de este trabajo”.
11. Tres cualidades se especifican que deben tener:
a) De buen testimonio. Que no tengan nada escandaloso que se les pueda reprochar; que sea notoria su integridad y su virtud
para que se les pueda confiar sin duda este trabajo.
b) Llenos del Espíritu Santo; varones espirituales, carentes de carnalidad, para que sean imparciales en el desempeño de su
cargo.
c) Llenos de Sabiduría. No era suficiente que “fuesen honestos y espirituales”, habían de ser también competentes, no sólo en el conocimiento de las Escrituras sino también en lo que requería el cargo que iban a desempeñar, es decir, prudentes y experimentados.
12. A la ocupación que se dedicarían los apóstoles era: “Y nosotros nos dedicaremos asiduamente a la oración y al ministerio de la palabra”.
13. Estas son las sublimes tareas del ministro de Dios: oración y predicación; “en la oración se reciben las comunicaciones divinas; en la predicación se imparten a los demás”.
14. Además, en la oración el pastor se hace boca de la congregación hacia Dios, mientras que en la predicación se hace boca de Dios hacia la congregación.
15. Sin la íntima comunión con Dios en la oración, la predicación carece de poder; pero toda ocupación que nos dispense (librar de una obligación) de preparar dignamente nuestro mensaje es una forma solapada (maliciosa, oculta, hipócrita) de tentar a Dios.
16. Este ministerio abarcaba el estudio minucioso del Antiguo Testamento con el fin de comprender la relación con la Edad del Espíritu, como también la “espera” en la presencia de Dios por la que podían recibir mensajes que correspondieran a la nueva dispensación (era de ellos).
17. Al pueblo le agradó tener hombres llenos de la Palabra de Dios.
18. Eligieron a las personas con las cualidades mencionadas.
19. 1 Timoteo 3:10 – Sometidos a pruebas primero, si dan la medida entonces podían ejercer el diaconado; que sean irreprensibles y que no haya nada que corregir en lo dispuesto que estaban para dejar todo de sí y hacer el servicio por amor.
20. Oraron por ellos.
21. Todos los que están empleados en el servicio de la iglesia deben ser encomendados a la gracia de Dios mediante las oraciones de
la iglesia.
22. Le impusieron las manos.
23. La iglesia progresó porque ellos empezaron a cuidar de la iglesia.
24. El evangelio prosperó.
25. Crecía la palabra del Señor, eso es, se extendía el conocimiento del Evangelio, ahora que los apóstoles se desentendían de asuntos de finanzas para dedicarse exclusivamente a su ministerio específico y así ocurre siempre que los ministros de Dios se dedican de lleno a su labor.
26. Hasta los sacerdotes obedecían a la fe, esto lo produjo aquellos hombres que se sometieron a conocer la Palabra por el Espíritu Santo.
Share it: