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Estudio 702 - Jesús esperó paciente; tú también - Salmo 40:1-3
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Wednesday, 19 October 2011 09:32

Estudio 702

IGLESIA CRISTIANA MEGA ZOE EST. BIBLICO # 702-IGLESIAS EN LAS CASAS

PASTORA EDITH CRUZ MARTES 18 @ 24 DE OCTUBRE DE 2011
Tema: “Jesús Esperó Paciente; También” Salmo 40:1-3
Fueron cosas que Jesús vivió y así nos enseña para que aprendamos a cómo llevar nuestras vidas.  Sabemos que hay que padecer, que hay que sufrir, pero acuérdate que mientras más aprendemos de Jesús más vamos a poder vencer, igual que Él lo hizo. ¡Aprende y no caerás! Pacientemente espera a JehováJesús esperó pacientemente en Dios, su Padre. Una gran característica de Jesús era esperar en Dios. La impaciencia nunca se albergaba en su corazón, jamás se le escapaban de sus labios palabras de impaciencia. Ni en aquella grande agonía de Jesús en el huerto, ni en su juicio de burlas crueles ante Herodes y Pilatos, ni en su pasión sobre el madero; siempre esperó pacientemente a pesar de su poder, de su omnipotencia. No podemos encontrar ni una mirada de ira, ninguna queja, ni siquiera un murmullo, ni ningún acto de venganza por parte del paciente Cordero de Dios. Él esperó y siguió esperando, fue paciente, paciente hasta la perfección. Entre los que esperan y han esperado el Cristo de Dios se lleva la corona imperial.
La paciencia de nuestro Señor bajo el sufrimiento fue un elemento de perfección en su obra. Si se hubiera impacientado como hacemos a veces nosotros y se hubiera desanimado, su expiación habría sido pobre. En medio de todas sus tentaciones y en lo más recio de la batalla contra el pecado y Satán permaneció paciente y dispuesto a terminar la obra que su Padre le había encomendado.
En el versículo 2 se nos habla del pozo de la desesperación. Algunos pozos a los que se refiere la Biblia eran mazmorras. En ellas no había aberturas excepto el agujero en la parte de arriba que servía como puerta y ventana. El fondo de estos pozos era sucio y repugnante y a veces lleno de lodo. Si el fondo de un pozo está vacío y firme uno puede estar de pie en él sin gran dificultad, pero si está cargado de fango, de lodo cenagoso, entonces se ha de andar por ese fango resbaladizo y la prueba es doblemente difícil. Así se sentía Jesús en medio de sus grandes luchas y batallas, nosotros en ocasiones también nos sentimos que estamos en nuestro pozo de desesperación. El mismo Dios que libró al Señor sacándolo del pozo de la desesperación es el que nos libra y saca a nosotros, solo que con paciencia esperaremos en Jehová tal como lo hizo Jesús.
Salmo 40:3 “Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios.” El enemigo quisiera quitar el cántico nuevo de nuestras bocas, nos quiere ver en quejas y lamento. Vemos que en la pascua Jesús cantó un himno. Ahora, ¿cuál es ese cántico que está en medio del corazón y que alegra para siempre? En todo lo que Jesús padeció alcanzó la justicia engrandecida y la gracia victoriosa; alcanzó ver al infierno sometido y a un cielo glorificado; la muerte fue destruida, el pecado derrocado y la justicia resplandeciente. Es mucha la letra que tenemos para un himno nuevo cuando estemos con Él.
Continúa el vs 3, “Verán esto muchos y temerán y confiarán en Jehová.” Muchos han visto, han temido, pero se necesita confiar en el Señor y dejar ir todos los temores. Vs. 4 Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza. La fe alcanza las promesas. Una confianza siempre sencilla en Dios es la marca segura de la bienaventuranza. Puedes ser tan pobre como Lázaro, tan odiado como Mardoqueo, tan enfermo como Ezequías, tan solitario como Elías, pero en tanto que tu mano de fe esté asegurada en Dios ninguna de tus aflicciones externas podrán impedirte ser nombrado entre los bienaventurados. Como nos advierte el vs. 4, no vayas a los rebeldes ni a los apóstatas, ni a los falsos maestros que son levadura dañinacuanto más alejados estemos de todos ellos, mejor. Bienaventurados son aquellos a quienes Dios preserva del error en las creencias y prácticas. Los pensamientos de Dios son para nosotros. No podemos ir detrás de las mentiras del diablo.
Salmo 40: 5 “Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas.”. No hay por qué confundirse con los falsos hermanos y falsos maestros si estamos llenos de las maravillas de Dios. ¡Cuánta paz es la que ha llegado a nuestras vidas cuando Dios nos ha salvado y sanado! ¡Cuánto Dios ha llenado nuestras casas de bendiciones, de recompensas y de justicias!
Continúa diciendo el vs. 5, “y tus pensamientos para con nosotros…” El pensamiento de Dios es para . Dios vive pensando en , escuchándome. Yo puedo estar pensando o haciendo otra cosa ordinaria, pero Dios vive pensando en , escuchándome, pensando en cómo librarme de todas mis difíciles situaciones. Cuando alguien piensa hacerte mal, seguramente no sabe que estás constantemente en el pensamiento de Dios y que Él te librará de la peor trama y de la mala intención de cualquiera. ¡Sus maravillas son grandes! Aquí estamos entendiendo y quedando maravillados de que no hay nadie más grande que Aquel a quien servimos. Jesús esperó pacientemente y Dios le libró y lo puso en lo más alto, nosotros como discípulos del Maestro andaremos de igual manera y con nuestra paciencia también seremos guardados, cuidados y bendecidos por el Dios Todopoderoso. Amén.
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Last Updated on Wednesday, 19 October 2011 09:59