Estudio 680 - ¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová? - Números 11:18-23
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Wednesday, 22 June 2011 17:11

Estudio 680

IGLESIA CRISTIANA MEGA ZOE ESTUDIO BIBLICO # 680 -IGLESIAS EN LAS CASAS

PASTORA EDITH CRUZ MARTES 19 @ 25 ABRIL DE 2011

Tema

: “¿Acaso Se Ha Acortado La Mano De Jehová?” Números 11:18-23

Cuando las malas circunstancias nos están encerrando fácilmente nos olvidamos de las misericordias pasadas del Señor. Cuando nos estamos ahogando en lo difícil del presente nos olvidamos del pasado, de cómo Dios ha caminado con uno. En aquel momento de gloria vimos cuán grande es Él, pero en las malas circunstancias del presente lo vemos pequeño y hasta como si no existiera. Con gran poder de Dios y milagros Moisés sacó a Israel de Egipto y ahora caminaban hacia la tierra Prometida. Aquel pueblo había visto la mano

poderosa del Señor librándolos de la esclavitud y de la maldad de Faraón. Sin embargo, ahora se quejaban hasta del maná que el Señor les enviaba cada día para alimentarlos. Ellos querían carne y hasta lloraban por eso. Dios en su enojo dijo a Moisés que allí en medio del desierto les iba a proveer la carne que ellos pedían y mucha hasta que se les saliera por las narices y la aborrecieran. Sería otro gran milagro de los muchos que Dios había hecho en medio de aquel pueblo. Moisés dudó de lo dicho por Dios, pero Dios prometió que así ocurriría. Anteriormente, en el principio del camino al monte Sinaí, Dios milagrosamente ya había provisto carne para los hijos de Israel (Éxodo 16: 8,13)  A Moisés se le había olvidado tan grande milagro. ¡Nos pasa igual! ¡Qué buenos somos para olvidar sus grandes milagros en nuestras vidas! De inmediato en medio de los problemas lo que hacemos es abrir nuestras bocas para quejarnos, nos quejamos del Todopoderoso. En los versículos 21,22, Moisés muy extrañado dice que se tendría que juntar a todos los peces del mar para darle de comer carne a tan numeroso pueblo. ¡Todos los peces para que queden abastecidos! Pero, Dios le responde: “¿Acaso se ha acortado la mano de Jehová?  ¡Este es el Dios grande al que le servimos!

I Crónicas 29:11-12 Como aquí leemos, Dios es la fuente y el centro de todo cuanto existe. Suya es la magnificencia, su grandeza es inmensa e incomprensible. Suyo es el poder, Dios es irresistible. Suya es la victoria, pues Él prevalece contra todos y puede subyugarlo todo a su imperio y poderío. Suyo es el honor, su majestad es inefable, que no se puede describir. Todas la riquezas y todos lo honores que poseen los hombres se lo deben a Dios. Lo que nosotros le damos no es sino una mínima parte de lo que recibimos de Él.  Es grande la manifestación de poder cuando la presencia de Dios está (2Crónicas 25:8). Si la presencia de Dios no está, pues no hay poder. En 2 Crónicas 25 leemos que Amasías era el rey de la tribu de Judá y quería pelear contra Edom, una nación idólatra. Para eso tenía Amasías en la tribu de Judá un gran ejército de trescientos mil hombres (2 Crónicas 25: 5). Pero, buscó otros cien mil soldados en las restantes tribus de Israel pagándoles por su servicio (vs. 6). Pero, Dios se había alejado de los de Israel debido a la idolatría (vs. 7,8). ¡Si también nosotros supiéramos alejarnos de aquellos que adoran otras cosas en sus vidas! No nos equivoquemos como Amasías, debemos depender solo de Dios y no de los grandes ejércitos, porque el poderoso es Él. Si el rey Amasías hubiera estado seguro de la presencia de Dios con él, el ejército que ya tenía era más que suficiente. Era impropio pedir ayuda a Israel por cuanto Dios no estaba con ellos, ya que éstos no estaban con Dios. Le preocupó el dinero, pero el profeta le dijo:  “Jehová puede darte mucho más que esto (vs. 9). Así es el Dios a quien le servimos. ¡Aprendamos!  Salmo 62:11 ¡Que de Dios es el poder ! ¡Dos veces he oído esto! La fe es del que oye con el corazón y con los oídos. Que el poder es de Dios.  Mi hermano, esto tú lo debes creer, nunca dudes del que te llamó.  Esto es de gran necesidad en nuestras vidas, porque en las dificultades se nos olvida que de Dios es el poder. Hay que estar convencidos en el corazón y tener un buen oído que siempre confirme que el poder es de Dios. La fe nunca es abandonada a menos que el alma ponga en duda el poder de Dios. A Dios le desagrada cuando en sus propios hijos su poder es puesto en duda, aún por uno de ellos.

En Números 11: 23 vemos que Dios reprendió a Moisés y le dice: “¿Se ha acortado el brazo de Jehová? Cristo también había reprendido a Marta diciéndole:  “¿No te he dicho que si crees veras la Gloria de Dios? (Juan 11:40)  Dios es tan celoso de la gloria de su poder que ha disciplinado severamente a sus queridos hijos cuando su fe ha vacilado en este punto. Vemos también esto en Lucas 1: 20 cuando Zacarías se quedó mudo en aquel mismo momento por dudar del poder de Dios.  Salmo 65:6 “Tú, el que afirma los montes con su poder…”   Los estudiosos incrédulos están demasiado absortos en las leyes físicas de cómo se elevan los montes como para pensar en Aquel que los eleva. Sus teorías de la acción volcánica y de los glaciares, etc. con frecuencia son usadas como cerrojos para cerrarle el paso al Señor para que no entre a sus vidas. David y Salomón con tanta sabiduría hablaban como simples, no como filósofos. Somos seres minúsculos; si queremos ser establecidos firmemente tenemos que ir en busca de fuerzas al que es verdaderamente fuerte. Sin Él los montes eternos se desmoronarían. ¡Cuánto más lo harán sin Él nuestros planes, proyectos y labores! ¡Ojo, cuenta con Él siempre!

Reposa, oh creyente, allí donde los montes hallan sus bases, o sea, en la potencia de Dios que nunca ha recibido lesión ni daño. Dependiendo a dónde o a quien es que vamos a mirar, así serán nuestras fuerzas. Si caes es por no creerle a Dios, así no se puede obtener ninguna victoria. Si dejamos de creer en lo primero que creíamos estaremos devastados, pero si seguimos creyéndole al que le creímos para salvación, entonces veremos su Gloria como se le fue dicho a María. Lázaro estaba muerto, pero allí estaba Jesús para resucitarle. La Gloria de Dios se iba a manifestar, solo había que creer. Amén.

Last Updated on Wednesday, 22 June 2011 17:24