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GÉNESIS

GÉNESIS

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La creación

 

Génesis 1

 

Génesis 1:1

          En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

 

 Génesis 1:2

          Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas

          estaban sobre la faz del abismo, y el Espíritu de Dios se

          movía sobre la faz de las aguas.

 

 Génesis 1:3

          Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.

 

 Génesis 1:4

          Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de

          las tinieblas.

 

 Génesis 1:5

          Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche.

          Y fue la tarde y la mañana un día.

 

 Génesis 1:6

          Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y

          separe las aguas de las aguas.

 

 Génesis 1:7

          E hizo Dios la expansión, y separó las aguas que estaban

          debajo de la expansión, de las aguas que estaban sobre la

          expansión. Y fue así.

 

 Génesis 1:8

          Y llamó Dios a la expansión Cielos. Y fue la tarde y la

          mañana el día segundo.

 

 Génesis 1:9

          Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de

          los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así.

 

 Génesis 1:10

          Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas

          llamó Mares. Y vio Dios que era bueno.

 

 Génesis 1:11

          Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba

          que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su

          género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue

          así.

 

 Génesis 1:12

          Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla

          según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla

          está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno.

 

 Génesis 1:13

          Y fue la tarde y la mañana el día tercero.

 

 Génesis 1:14

          Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los

          cielos para separar el día de la noche; y sirvan de

          señales para las estaciones, para días y años,

 

 Génesis 1:15

          y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para

          alumbrar sobre la tierra. Y fue así.

 

 Génesis 1:16

          E hizo Dios las dos grandes lumbreras; la lumbrera mayor

          para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que

          señorease en la noche; hizo también las estrellas.

 

 Génesis 1:17

          Y las puso Dios en la expansión de los cielos para alumbrar

          sobre la tierra,

 

 Génesis 1:18

          y para señorear en el día y en la noche, y para separar la

          luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.

 

 Génesis 1:19

          Y fue la tarde y la mañana el día cuarto.

 

 Génesis 1:20

          Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que

          vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los

          cielos.

 

 Génesis 1:21

          Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser

          viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su

          género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que

          era bueno.

 

 Génesis 1:22

          Y Dios los bendijo, diciendo: Fructificad y multiplicaos, y

          llenad las aguas en los mares, y multiplíquense las aves en

          la tierra.

 

 Génesis 1:23

          Y fue la tarde y la mañana el día quinto.

 

 Génesis 1:24

          Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según

          su género, bestias y serpientes y animales de la tierra

          según su especie. Y fue así.

 

 Génesis 1:25

          E hizo Dios animales de la tierra según su género, y

          ganado según su género, y todo animal que se arrastra

          sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno.

 

 Génesis 1:26

          Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen,

          conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del

          mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la

          tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

 

 Génesis 1:27

          Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo

          creó; varón y hembra los creó.

 

 Génesis 1:28

          Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos;

          llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del

          mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que

          se mueven sobre la tierra.

 

 Génesis 1:29

          Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da

          semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en

          que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.

 

 Génesis 1:30

          Y a toda bestia de la tierra, y a todas las aves de los

          cielos, y a todo lo que se arrastra sobre la tierra, en que

          hay vida, toda planta verde les será para comer. Y fue

          así.

 

 Génesis 1:31

          Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era

          bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día

          sexto.

 

 

Génesis 2

 

 Génesis 2:1

          Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el

          ejército de ellos.

 

 Génesis 2:2

          Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y

          reposó el día séptimo de toda la obra que hizo.

 

 Génesis 2:3

          Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en

          él reposó de toda la obra que había hecho en la

          creación.

 

 

El hombre en el huerto del Edén

 

 Génesis 2:4

          Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando

          fueron creados, el día que Jehová Dios hizo la tierra y

          los cielos,

 

 Génesis 2:5

          y toda planta del campo antes que fuese en la tierra, y toda

          hierba del campo antes que naciese; porque Jehová Dios aún

          no había hecho llover sobre la tierra, ni había hombre

          para que labrase la tierra,

 

 Génesis 2:6

          sino que subía de la tierra un vapor, el cual regaba toda

          la faz de la tierra.

 

 Génesis 2:7

          Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la

          tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el

          hombre un ser viviente.

 

 Génesis 2:8

          Y Jehová Dios plantó un huerto en Edén, al oriente; y

          puso allí al hombre que había formado.

 

 Génesis 2:9

          Y Jehová Dios hizo nacer de la tierra todo árbol delicioso

          a la vista, y bueno para comer; también el árbol de vida

          en medio del huerto, y el árbol de la ciencia del bien y

          del mal.

 

 Génesis 2:10

          Y salía de Edén un río para regar el huerto, y de allí

          se repartía en cuatro brazos.

 

 Génesis 2:11

          El nombre del uno era Pisón; éste es el que rodea toda la

          tierra de Havila, donde hay oro;

 

 Génesis 2:12

          y el oro de aquella tierra es bueno; hay allí también

          bedelio y ónice.

 

 Génesis 2:13

          El nombre del segundo río es Gihón; éste es el que rodea

          toda la tierra de Cus.

 

 Génesis 2:14

          Y el nombre del tercer río es Hidekel; éste es el que va

          al oriente de Asiria. Y el cuarto río es el Eufrates.

 

 Génesis 2:15

          Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto

          de Edén, para que lo labrara y lo guardase.

 

 Génesis 2:16

          Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol

          del huerto podrás comer;

 

 Génesis 2:17

          mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;

          porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

 

 Génesis 2:18

          Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo;

          le haré ayuda idónea para él.

 

 Génesis 2:19

          Jehová Dios formó, pues, de la tierra toda bestia del

          campo, y toda ave de los cielos, y las trajo a Adán para

          que viese cómo las había de llamar; y todo lo que Adán

          llamó a los animales vivientes, ese es su nombre.

 

 Génesis 2:20

          Y puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a

          todo ganado del campo; mas para Adán no se halló ayuda

          idónea para él.

 

 Génesis 2:21

          Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán,

          y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y

          cerró la carne en su lugar.

 

 Génesis 2:22

          Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una

          mujer, y la trajo al hombre.

 

 Génesis 2:23

          Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y

          carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del

          varón fue tomada.

 

 Génesis 2:24

          Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se

          unirá a su mujer, y serán una sola carne.

 

 Génesis 2:25

          Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se

          avergonzaban.

 

Desobediencia del hombre

 

Génesis 3

 

 Génesis 3:1

          Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales

          del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la

          mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol

          del huerto?

 

 Génesis 3:2

          Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los

          árboles del huerto podemos comer;

 

 Génesis 3:3

          pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo

          Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no

          muráis.

 

 Génesis 3:4

          Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;

 

 Génesis 3:5

          sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán

          abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el

          bien y el mal.

 

 Génesis 3:6

          Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era

          agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la

          sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a

          su marido, el cual comió así como ella.

 

 Génesis 3:7

          Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que

          estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se

          hicieron delantales.

 

 Génesis 3:8

          Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto,

          al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de

          la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

 

 Génesis 3:9

          Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde

          estás tú?

 

 Génesis 3:10

          Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo,

          porque estaba desnudo; y me escondí.

 

 Génesis 3:11

          Y Dios le dijo: ¿Quién te enseñó que estabas desnudo?

          ¿Has comido del árbol de que yo te mandé no comieses?

 

 Génesis 3:12

          Y el hombre respondió: La mujer que me diste por compañera

          me dio del árbol, y yo comí.

 

 Génesis 3:13

          Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has

          hecho? Y dijo la mujer: La serpiente me engañó, y comí.

 

 Génesis 3:14

          Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste,

          maldita serás entre todas las bestias y entre todos los

          animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo

          comerás todos los días de tu vida.

 

 Génesis 3:15

          Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente

          y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le

          herirás en el calcañar.

 

 Génesis 3:16

          A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en

          tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo

          será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.

 

 Génesis 3:17

          Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu

          mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No

          comerás de él; maldita será la tierra por tu causa; con

          dolor comerás de ella todos los días de tu vida.

 

 Génesis 3:18

          Espinos y cardos te producirá, y comerás plantas del

          campo.

 

 Génesis 3:19

          Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas

          a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres,

          y al polvo volverás.

 

 Génesis 3:20

          Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella

          era madre de todos los vivientes.

 

 Génesis 3:21

          Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de

          pieles, y los vistió.

 

 Génesis 3:22

          Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de

          nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no

          alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y

          coma, y viva para siempre.

 

 Génesis 3:23

          Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la

          tierra de que fue tomado.

 

 Génesis 3:24

          Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto

          de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía

          por todos lados, para guardar el camino del árbol de la

          vida.

 

Caín y Abel

 

Génesis 4

 

 Génesis 4:1

          Conoció Adán a su mujer Eva, la cual concibió y dio a luz

          a Caín, y dijo: Por voluntad de Jehová he adquirido

          varón.

 

 Génesis 4:2

          Después dio a luz a su hermano Abel. Y Abel fue pastor de

          ovejas, y Caín fue labrador de la tierra.

 

 Génesis 4:3

          Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de

          la tierra una ofrenda a Jehová.

 

 Génesis 4:4

          Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de

          lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y

          a su ofrenda;

 

 Génesis 4:5

          pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se

          ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante.

 

 Génesis 4:6

          Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado,

          y por qué ha decaído tu semblante?

 

 Génesis 4:7

          Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres

          bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será

          su deseo, y tú te enseñorearás de él.

 

 Génesis 4:8

          Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y

          aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó

          contra su hermano Abel, y lo mató.

 

 Génesis 4:9

          Y Jehová dijo a Caín: ¿Dónde está Abel tu hermano? Y

          él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?

 

 Génesis 4:10

          Y él le dijo: ¿Qué has hecho? La voz de la sangre de tu

          hermano clama a mí desde la tierra.

 

 Génesis 4:11

          Ahora, pues, maldito seas tú de la tierra, que abrió su

          boca para recibir de tu mano la sangre de tu hermano.

 

 Génesis 4:12

          Cuando labres la tierra, no te volverá a dar su fuerza;

          errante y extranjero serás en la tierra.

 

 Génesis 4:13

          Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser

          soportado.

 

 Génesis 4:14

          He aquí me echas hoy de la tierra, y de tu presencia me

          esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra; y

          sucederá que cualquiera que me hallare, me matará.

 

 Génesis 4:15

          Y le respondió Jehová: Ciertamente cualquiera que matare a

          Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso

          señal en Caín, para que no lo matase cualquiera que le

          hallara.

 

 Génesis 4:16

          Salió, pues, Caín de delante de Jehová, y habitó en

          tierra de Nod, al oriente de Edén.

 

 Génesis 4:17

          Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a

          Enoc; y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad

          del nombre de su hijo, Enoc.

 

 Génesis 4:18

          Y a Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael, y

          Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec.

 

 Génesis 4:19

          Y Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de la una fue

          Ada, y el nombre de la otra, Zila.

 

 Génesis 4:20

          Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que

          habitan en tiendas y crían ganados.

 

 Génesis 4:21

          Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de

          todos los que tocan arpa y flauta.

 

 Génesis 4:22

          Y Zila también dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda

          obra de bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-caín fue

          Naama.

 

 Génesis 4:23

          Y dijo Lamec a sus mujeres:

              Ada y Zila, oíd mi voz;

              Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho:

              Que un varón mataré por mi herida,

              Y un joven por mi golpe.

 

 Génesis 4:24

              Si siete veces será vengado Caín,

              Lamec en verdad setenta veces siete lo será.

 

 Génesis 4:25

          Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un

          hijo, y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha

          sustituido otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín.

 

 Génesis 4:26

          Y a Set también le nació un hijo, y llamó su nombre

          Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre

          de Jehová.

 

 

Los descendientes de Adán

 

(1 Cr. 1.1-4)

 

Génesis 5

 

 Génesis 5:1

          Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en

          que creó Dios al hombre, a semejanza de Dios lo hizo.

 

 Génesis 5:2

          Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre

          de ellos Adán, el día en que fueron creados.

 

 Génesis 5:3

          Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a

          su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set.

 

 Génesis 5:4

          Y fueron los días de Adán después que engendró a Set,

          ochocientos años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:5

          Y fueron todos los días que vivió Adán novecientos

          treinta años; y murió.

 

 Génesis 5:6

          Vivió Set ciento cinco años, y engendró a Enós.

 

 Génesis 5:7

          Y vivió Set, después que engendró a Enós, ochocientos

          siete años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:8

          Y fueron todos los días de Set novecientos doce años; y

          murió.

 

 Génesis 5:9

          Vivió Enós noventa años, y engendró a Cainán.

 

 Génesis 5:10

          Y vivió Enós, después que engendró a Cainán,

          ochocientos quince años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:11

          Y fueron todos los días de Enós novecientos cinco años; y

          murió.

 

 Génesis 5:12

          Vivió Cainán setenta años, y engendró a Mahalaleel.

 

 Génesis 5:13

          Y vivió Cainán, después que engendró a Mahalaleel,

          ochocientos cuarenta años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:14

          Y fueron todos los días de Cainán novecientos diez años;

          y murió.

 

 Génesis 5:15

          Vivió Mahalaleel sesenta y cinco años, y engendró a

          Jared.

 

 Génesis 5:16

          Y vivió Mahalaleel, después que engendró a Jared,

          ochocientos treinta años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:17

          Y fueron todos los días de Mahalaleel ochocientos noventa y

          cinco años; y murió.

 

 Génesis 5:18

          Vivió Jared ciento sesenta y dos años, y engendró a Enoc.

 

 Génesis 5:19

          Y vivió Jared, después que engendró a Enoc, ochocientos

          años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:20

          Y fueron todos los días de Jared novecientos sesenta y dos

          años; y murió.

 

 Génesis 5:21

          Vivió Enoc sesenta y cinco años, y engendró a Matusalén.

 

 Génesis 5:22

          Y caminó Enoc con Dios, después que engendró a

          Matusalén, trescientos años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:23

          Y fueron todos los días de Enoc trescientos sesenta y cinco

          años.

 

 Génesis 5:24

          Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le

          llevó Dios.

 

 Génesis 5:25

          Vivió Matusalén ciento ochenta y siete años, y engendró

          a Lamec.

 

 Génesis 5:26

          Y vivió Matusalén, después que engendró a Lamec,

          setecientos ochenta y dos años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:27

          Fueron, pues, todos los días de Matusalén novecientos

          sesenta y nueve años; y murió.

 

 Génesis 5:28

          Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un

          hijo;

 

 Génesis 5:29

          y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de

          nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de

          la tierra que Jehová maldijo.

 

 Génesis 5:30

          Y vivió Lamec, después que engendró a Noé, quinientos

          noventa y cinco años, y engendró hijos e hijas.

 

 Génesis 5:31

          Y fueron todos los días de Lamec setecientos setenta y

          siete años; y murió.

 

 Génesis 5:32

          Y siendo Noé de quinientos años, engendró a Sem, a Cam y

          a Jafet.

 

 

La maldad de los hombres

 

Génesis 6

 

 Génesis 6:1

          Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse

          sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas,

 

 Génesis 6:2

          que viendo los hijos de Dios que las hijas de los hombres

          eran hermosas, tomaron para sí mujeres, escogiendo entre

          todas.

 

 Génesis 6:3

          Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre

          para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán

          sus días ciento veinte años.

 

 Génesis 6:4

          Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también

          después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de

          los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los

          valientes que desde la antigüedad fueron varones de

          renombre.

 

 Génesis 6:5

          Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la

          tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón

          de ellos era de continuo solamente el mal.

 

 Génesis 6:6

          Y se arrepintió Jehová de haber hecho hombre en la tierra,

          y le dolió en su corazón.

 

 Génesis 6:7

          Y dijo Jehová: Raeré de sobre la faz de la tierra a los

          hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y

          hasta el reptil y las aves del cielo; pues me arrepiento de

          haberlos hecho.

 

 Génesis 6:8

          Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová.

 

Noé construye el arca

 

 Génesis 6:9

          Estas son las generaciones de Noé: Noé, varón justo, era

          perfecto en sus generaciones; con Dios caminó Noé.

 

 Génesis 6:10

          Y engendró Noé tres hijos: a Sem, a Cam y a Jafet.

 

 Génesis 6:11

          Y se corrompió la tierra delante de Dios, y estaba la

          tierra llena de violencia.

 

 Génesis 6:12

          Y miró Dios la tierra, y he aquí que estaba corrompida;

          porque toda carne había corrompido su camino sobre la

          tierra.

 

 Génesis 6:13

          Dijo, pues, Dios a Noé: He decidido el fin de todo ser,

          porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos;

          y he aquí que yo los destruiré con la tierra.

 

 Génesis 6:14

          Hazte un arca de madera de gofer; harás aposentos en el

          arca, y la calafatearás con brea por dentro y por fuera.

 

 Génesis 6:15

          Y de esta manera la harás: de trescientos codos la longitud

          del arca, de cincuenta codos su anchura, y de treinta codos

          su altura.

 

 Génesis 6:16

          Una ventana harás al arca, y la acabarás a un codo de

          elevación por la parte de arriba; y pondrás la puerta del

          arca a su lado; y le harás piso bajo, segundo y tercero.

 

 Génesis 6:17

          Y he aquí que yo traigo un diluvio de aguas sobre la

          tierra, para destruir toda carne en que haya espíritu de

          vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.

 

 Génesis 6:18

          Mas estableceré mi pacto contigo, y entrarás en el arca

          tú, tus hijos, tu mujer, y las mujeres de tus hijos

          contigo.

 

 Génesis 6:19

          Y de todo lo que vive, de toda carne, dos de cada especie

          meterás en el arca, para que tengan vida contigo; macho y

          hembra serán.

 

 Génesis 6:20

          De las aves según su especie, y de las bestias según su

          especie, de todo reptil de la tierra según su especie, dos

          de cada especie entrarán contigo, para que tengan vida.

 

 Génesis 6:21

          Y toma contigo de todo alimento que se come, y almacénalo,

          y servirá de sustento para ti y para ellos.

 

 Génesis 6:22

          Y lo hizo así Noé; hizo conforme a todo lo que Dios le

          mandó.

 

 

El diluvio

 

Génesis 7

 

 Génesis 7:1

          Dijo luego Jehová a Noé: Entra tú y toda tu casa en el

          arca; porque a ti he visto justo delante de mí en esta

          generación.

 

 Génesis 7:2

          De todo animal limpio tomarás siete parejas, macho y su

          hembra; mas de los animales que no son limpios, una pareja,

          el macho y su hembra.

 

 Génesis 7:3

          También de las aves de los cielos, siete parejas, macho y

          hembra, para conservar viva la especie sobre la faz de la

          tierra.

 

 Génesis 7:4

          Porque pasados aún siete días, yo haré llover sobre la

          tierra cuarenta días y cuarenta noches; y raeré de sobre

          la faz de la tierra a todo ser viviente que hice.

 

 Génesis 7:5

          E hizo Noé conforme a todo lo que le mandó Jehová.

 

 Génesis 7:6

          Era Noé de seiscientos años cuando el diluvio de las aguas

          vino sobre la tierra.

 

 Génesis 7:7

          Y por causa de las aguas del diluvio entró Noé al arca, y

          con él sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos.

 

 Génesis 7:8

          De los animales limpios, y de los animales que no eran

          limpios, y de las aves, y de todo lo que se arrastra sobre

          la tierra,

 

 Génesis 7:9

          de dos en dos entraron con Noé en el arca; macho y hembra,

          como mandó Dios a Noé.

 

 Génesis 7:10

          Y sucedió que al séptimo día las aguas del diluvio

          vinieron sobre la tierra.

 

 Génesis 7:11

          El año seiscientos de la vida de Noé, en el mes segundo, a

          los diecisiete días del mes, aquel día fueron rotas todas

          las fuentes del grande abismo, y las cataratas de los cielos

          fueron abiertas,

 

 Génesis 7:12

          y hubo lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta

          noches.

 

 Génesis 7:13

          En este mismo día entraron Noé, y Sem, Cam y Jafet hijos

          de Noé, la mujer de Noé, y las tres mujeres de sus hijos,

          con él en el arca;

 

 Génesis 7:14

          ellos, y todos los animales silvestres según sus especies,

          y todos los animales domesticados según sus especies, y

          todo reptil que se arrastra sobre la tierra según su

          especie, y toda ave según su especie, y todo pájaro de

          toda especie.

 

 Génesis 7:15

          Vinieron, pues, con Noé al arca, de dos en dos de toda

          carne en que había espíritu de vida.

 

 Génesis 7:16

          Y los que vinieron, macho y hembra de toda carne vinieron,

          como le había mandado Dios; y Jehová le cerró la puerta.

 

 Génesis 7:17

          Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra; y las aguas

          crecieron, y alzaron el arca, y se elevó sobre la tierra.

 

 Génesis 7:18

          Y subieron las aguas y crecieron en gran manera sobre la

          tierra; y flotaba el arca sobre la superficie de las aguas.

 

 Génesis 7:19

          Y las aguas subieron mucho sobre la tierra; y todos los

          montes altos que había debajo de todos los cielos, fueron

          cubiertos.

 

 Génesis 7:20

          Quince codos más alto subieron las aguas, después que

          fueron cubiertos los montes.

 

 Génesis 7:21

          Y murió toda carne que se mueve sobre la tierra, así de

          aves como de ganado y de bestias, y de todo reptil que se

          arrastra sobre la tierra, y todo hombre.

 

 Génesis 7:22

          Todo lo que tenía aliento de espíritu de vida en sus

          narices, todo lo que había en la tierra, murió.

 

 Génesis 7:23

          Así fue destruido todo ser que vivía sobre la faz de la

          tierra, desde el hombre hasta la bestia, los reptiles, y las

          aves del cielo; y fueron raídos de la tierra, y quedó

          solamente Noé, y los que con él estaban en el arca.

 

 Génesis 7:24

          Y prevalecieron las aguas sobre la tierra ciento cincuenta

          días.

 

Génesis 8

 

 Génesis 8:1

          Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de

          todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo

          pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las

          aguas.

 

 Génesis 8:2

          Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los

          cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida.

 

 Génesis 8:3

          Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se

          retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días.

 

 Génesis 8:4

          Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días

          del mes, sobre los montes de Ararat.

 

 Génesis 8:5

          Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el

          décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de

          los montes.

 

 Génesis 8:6

          Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la

          ventana del arca que había hecho,

 

Génesis 8:7

          y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y

          volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.

 

 Génesis 8:8

          Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se

          habían retirado de sobre la faz de la tierra.

 

 Génesis 8:9

          Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y

          volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre

          la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y

          tomándola, la hizo entrar consigo en el arca.

 

 Génesis 8:10

          Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma

          fuera del arca.

 

 Génesis 8:11

          Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí

          que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé

          que las aguas se habían retirado de sobre la tierra.

 

 Génesis 8:12

          Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la

          cual no volvió ya más a él.

 

 Génesis 8:13

          Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes

          primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre

          la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he

          aquí que la faz de la tierra estaba seca.

 

 Génesis 8:14

          Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se

          secó la tierra.

 

 Génesis 8:15

          Entonces habló Dios a Noé, diciendo:

 

 Génesis 8:16

          Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de

          tus hijos contigo.

 

 Génesis 8:17

          Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves

          y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la

          tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y

          fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra.

 

 Génesis 8:18

          Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres

          de sus hijos con él.

 

 Génesis 8:19

          Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se

          mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del

          arca.

 

 Génesis 8:20

          Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal

          limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el

          altar.

 

 Génesis 8:21

          Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su

          corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa

          del hombre; porque el intento del corazón del hombre es

          malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser

          viviente, como he hecho.

 

 Génesis 8:22

          Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la

          siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el

          día y la noche.

 

 

Pacto de Dios con Noé

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