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Lección 5: Esdras 5

Lección 5: Esdras 5

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Iglesia Cristiana Mega Zoe

Estudios Bíblicos del Viejo Testamento

Libro: Esdras

Lección 5: Esdras 5

1. El Espíritu de Dios les dio fuerza para continuar la obra. Zorobabel y Jesúa llevan adelante la edificación del templo ya en el reinado de Darío. Profetizaron los profetas Hageo y Zacarías.

2. En los escritos de estos profetas se deja ver claro que las dificultades habidas y los muchos obstáculos puestos en el camino, primero enfrían el celo de los judíos en la edificación del templo y después llegaron al abandono de la obra, bajo una creencia fingida de que no había llegado todavía el tiempo para la reedificación. Hageo 1:2-11

3. Durante quince años la obra quedó completamente suspendida. Estos dos profetas reprenden lo que no han hecho, con severos reproches por su pereza, negligencia y “gran egoísmo” mundano (H. 1:4), amenazándoles con juicios severos, si continuaban yendo hacia atrás y prometían que serían bendecidos con gran prosperidad nacional, si continuaban y proseguían la obra en alegría y vigor.

4. Entonces se levantaron Zorobabel y Jesúa, comenzaron a edificar la casa de Dios. Las fuertes instancias y exhortaciones animadoras de estos profetas dieron nuevo impulso a la edificación del templo.

5. En el segundo año del reinado de Darío la obra después de una larga interrupción, fue continuada.

6. En aquellos tiempos vino a ellos Tatnai, capitán del otro lado del río. El imperio Persa incluía Siria sujeto a Darío y otras naciones como Egipto, Arabia, Fenicia, etc. Al menos estaban dispuesto a decir la verdad.

7. Tatnai incitado, siendo el gobernador, por las quejas, de los samaritanos contra los judíos; pero reservaba su juicio y prudentemente se trasladó a Jerusalén, para poder averiguar el verdadero estado de las cosas por medio de una inspección e indagación personales, junto con otro oficial elevado.

8. Los ojos de su Dios fueron sobre los ancianos de los judíos. La presencia sorprendente, el séquito imponente, las interrogaciones, podía parecer todo aquel séquito imponente.

9. La pregunta de Tatnai; ¿Cuáles son los nombres de los hombres que hacen este edificio? Más los ojos de Dios estaban sobre los ancianos de los judíos, y no le hicieron cesar…

10. Dios había apartado la nube amenazante y procurado favor para los ancianos y dirigentes de los judíos. No hubo ni una palabra pronunciada para desalentar a los judíos.

11. Las operaciones habían de continuar, mientras no se recibieran órdenes contrarias de Babilonia. ¿Quién le había dado orden para edificar esta casa y levantar estos muros?

12. A estas dos clases de preguntas los judíos tenían contestaciones listas y claras.

13. Entonces habiendo sabido que el asunto se había originado en un decreto de Ciro, quien no solo había libertado a los desterrados judíos del cautiverio, y permitido su regreso a su tierra propia con el propósito expreso de reedificar la casa de Dios sino, por un acto de gracia real, les había devuelto los vasos sagrados que Nabucodonosor se había llevado como trofeos del templo anterior.

14. Tatnai transmitió toda esta información en un informe oficial a su imperial amo, acompañándolo con una sugestión (influencia que alguien provoca sobre la manera de pensar) recomendatoria de que se hiciera una búsqueda entre los archivos de Babilonia, del decreto original de Ciro para que fuese comprobado la verdad de la declaración de los judíos.

15. Toda la conducta de Tatnai, como también el tono general de su comunicación, se caracteriza por una discreción sana y moderación prudente, libre de todo prejuicio partidista (participante), mostraba solo un deseo de cumplir su deber.

16. La casa del gran Dios, la cual se edificó de piedra de mármol. Piedras grandes no se podían cargar, tenían que ser rodadas y arrastradas sobre la tierra. El mismo rey de Ciro dio mandamiento.

17. Los judíos estaban plenamente justificados según los principios del gobierno persa a proseguir con la edificación en virtud del edicto de Ciro.

18. Entonces este Sesbasar vino… desde entonces hasta ahora se edifica, esto no es parte de la contestación de los judíos, pues ellos no habían podido decir esto, sabiendo que había cesado la construcción por largo tiempo.

19. Mas Tatnai usó estas expresiones en su informe, o mirando la cesación como una interrupción temporaria, o suponiendo que los judíos siempre estaban trabajando un poco, según los medios y las oportunidades.

 

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