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Lección 04: Ester 4

Lección 04: Ester 4

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Iglesia Cristiana Mega Zoe

Estudios Bíblicos del Viejo Testamento

Libro: Ester

Lección 4: Ester 4

  1. Cuando Mardoqueo se entera de lo que se había hecho, había que actuar.
  2. Se quedaba con miedo, perecía el pueblo judío.
  3. (Dn. 6:15) ningún edicto ni ordenanza que el rey confirme puede ser abrogado (anular).
  4. Amán lo publicó una vez que hubo conseguido la autorización real y Mardoqueo fue uno de los primeros que lo oyeron.
  5. Su amor por él, sus compatriotas, este mandato “asombroso” le causó gran aflicción, que le hizo rasgar su ropa, se vistió de cilicio (tela oscura y áspera, generalmente tejida con pelo de cabra) y de ceniza, y se fue por la ciudad clamando con grande y amargo clamor.
  6. Era un gran dolor penetrante, sabía lo que llegaría, era la forma de luchar para no perecer.
  7. Llegó a la puerta del palacio, bajo el impulso de emociones de desespero, sin control en su dolor, fue para presentar una petición al rey, pero fue en vano, no hubo misericordia del rey para con él.
  8. Había entonces otra forma de llegar a la reina Ester.
  9. Le podía hacer saber de la horrible conspiración.
  10. Ester estaba siendo tratada como reina, nada de malas noticias eran para ella.
  11. Ester era una amadora de su pueblo, sabía por sí misma sus sufrimientos, ahora sería destruido, le causó un gran dolor.
  12. Pues con una falsa confianza en el rey, lejos de tener conocimiento de aquellos que estaban cerca del rey o que era un reino, nada sabía, pero lo que había visto eran ropas y le envió a Mardoqueo, ropas para quitarle el “dolor”.
  13. La ropa que tenía Mardoqueo, la ropa de Ester, era la solución que él pudiera tener acercamiento a ella.
  14. No sabe, no entiende, le envía un eunuco.
  15. Por medio de los guardas, se podía tener comunicación.
  16. Pues, Hatac va para donde estaba Mardoqueo, ya en la plaza, frente a la puerta del rey.
  17. Hatac, muy servicial en llevar estas comunicaciones a Mardoqueo, por este medio pudo conseguir la poderosa influencia de Ester, y llegar a que ella entendiera lo que estaba pasando.
  18. La autoridad que Mardoqueo usa aquí, no era para una reina, como era Ester, lo hacía para una hija adoptiva.
  19. Era una verdad, aunque parecía agresividad, Mardoqueo estaba rogando más bien que mandado, en nombre de los hermanos de ella y en nombre de su Dios, que hiciese una petición directa a los sentimientos de su esposo real.
  20. Para acercarse al rey había que ser llamado, no era el que quería ir a él; Ester lo sabía bien, que si no hallaba gracia delante del rey habría de morir, excepto al que extendiese el cetro de oro.
  21. Ella había sido olvidada por el rey, tenía treinta días sin ser llamada.
  22. Todo estaba difícil, todo contrario, complicado no había solución, solo un gran dolor.
  23. Ester comenzó lo que era el sufrir por un rey con gran severidad de esta ley.
  24. Poca esperanza había en ella por un rey que la había olvidado.
  25. Poca esperanza tenía de poder ayudar a su patria en esta terrible emergencia.
  26. ¡Que sabiduría tenía que venir de Dios!
  27. El rey pasó treinta días sin llamarla, Mardoqueo la amenazó de perecer ella también.
  28. Si ella no lo hacía, Mardoqueo le dice, que la ayuda iba a llegar por cualquier otro lugar, pero que ella iba a perecer.
  29. Pero el deber en este momento le pertenecía a ella, había grandes razones para creer que éste era el propósito de la providencia al elevarla a ella a la dignidad de reina.
  30. Mardoqueo lo que le quería decir era que en ella estaba el librarlos.
  31. Por lo tanto, que ella debía ir con “corazón valiente”, “no dudando” del éxito.
  32. Así es cuando viene el día malo.
  33. Aunque no fuera conforme a la ley, era Dios que iba abrir las puertas para bien de Su pueblo.
  34. Proclamó ayuno a todos, ella y los que viven en el servicio para ella.
  35. ¡Que Dios rompería toda regla de Persia y Dios los iba a librar!
  36. Y si perecieran, pues que ella pereciera de igual que todos, ella no temía, ella era fuerte como toda una judía. Aunque pereciera en el intento.

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