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Lección 06: Ester 6

Lección 06: Ester 6

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Iglesia Cristiana Mega Zoe

Estudios Bíblicos del Viejo Testamento

Libro: Ester

Lección 6: Ester 6

  1. La fidelidad y el servicio de Mardoqueo con el rey.
  2. Cuando la maldad de Amán permite que sus profundidades de maldad se hagan manifiestas para con Mardoqueo, la justicia y el servicio de Mardoqueo hace un esplendor de quién era Mardoqueo, entonces empiezan los días contados para la maldad de Amán.
  3. Mientras se maquinaba contra Mardoqueo, Dios cuidaba el bienestar de Mardoqueo.
  4. Al rey se le fue el sueño.
  5. Quiso leer el libro de las memorias y crónicas.
  6. Es como un diario o registro, de todos los acontecimientos “dignos de notarse”, no era todo.
  7. Algo en que se puede ver a Dios; no tenía sueño cuando Amán estaba preparando la muerte del pueblo, días antes de que llegue el momento y se cumpla el mal preparado de Amán, ya habían terminado las oraciones, los ayunos, lo pronto de la próxima cena de Ester, era el punto perfecto, que iba en la buena voluntad de Dios, todo en orden perfecto.
  8. Se leen los libros y su atención fuese dirigida a “los servicios importantes de Mardoqueo, servicios todavía no gratificados (recompensa), se deja ver claramente, la intervención inmediata de la divina providencia.
  9. Acuérdese: mientras los ambiciosos suben de prisa, los humildes “pisan fuerte”.
  10. Como Amán esta tan impaciente por ver a Mardoqueo colgado, acude muy temprano a la corte.
  11. El fin de obtener lo más antes posible el permiso del rey para la ejecución, cosa que tal vez esperaba conseguir a las primeras palabras.
  12. Tan seguro estaba de pedirle al rey lo que fuera, que el rey lo complacería.
  13. Esa confianza de ahorcar a Mardoqueo, hizo que le preparara la horca.
  14. Poco puede imaginar, imaginarse a Amán que por tanto madrugar, llega al palacio a la hora más inoportuna para él, pues es el momento en que el rey está considerando cómo puede premiar la acción de Mardoqueo.
  15. Mientras unos no duermen planeando nuestra destrucción, Dios no duerme, Él nunca duerme, buscando en todo momento nuestro bien.
  16. Amán venía a servirle a su señor rey, en sus peticiones.
  17. El rey también necesitaba alguien que le ayudara para honrar a Mardoqueo.
  18. ¿Quién está en el patio?
  19. Amán, pues que entre.
  20. Nadie mejor que Amán (piensa el rey) podría preparar el honroso homenaje que se le haría a Mardoqueo.
  21. El rey desconocía la enemistad que había entre ellos.
  22. Amán se sentía muy honrado que se le hiciese entrar.
  23. Era como entender que el corazón del rey está a su favor.
  24. Los labios del rey están tan llenos de palabras como los de Amán y el superior debe hablar primero.
  25. La boca de Amán, estaba llena para destruir a Mardoqueo, hasta la horca lista, pero el pensamiento de Dios estaba en la boca del rey, para bendecir a Mardoqueo.
  26. Regla de oro, hacer a otro lo que te gustaría que te hicieren a ti.
  27. Un recio favor a una persona que el rey considera digna de honor.
  28. ¿Qué se hará al hombre cuya honra desea el rey?
  29. Amán, esta tan seguro de que él mismo es esa persona favorita del rey y da las más altas expresiones de honor, con toda generosidad, pues claro piensa que es él quien merece tal honor.
  30. El vestido real – una prenda que ha llevado el rey, se concediera un obsequio honorífico.
  31. El caballo en el que el rey cabalgaba (Persia es el país de los caballos, una especie de carácter sagrado por aquella circunstancia).
  32. La corona real que está puesta en su cabeza, lo que el rey tenía en su cabeza.
  33. Queda confundido por el mandato, de que vaya de inmediato a dar honor al judío Mardoqueo.
  34. Lo que Amán esperaba era: “tú eres ese hombre”.
  35. Pero quedó herido por un rayo al mandarle el rey, no solo que dicho honor fuese otorgado a Mardoqueo, “sino que él mismo tenía que darle el honor de parte del rey, al judío Mardoqueo.
  36. El hombre a quien más aborrecía y cuya ejecución en la horca tramaba con tanto afán.
  37. Amán, no puede dejar ver su disgusto y menos discutir la orden del rey.
  38. Con la mayor “repugnancia” (sensación física de desagrado) que se puede imaginar.
  39. Ejecuta puntualmente lo que el rey le había ordenado.
  40. Mardoqueo apreció el servicio de Amán tan poco como había despreciado antes su maldad.
  41. Mardoqueo desconocía la vanidad; por tal razón, el honor que se le dio por medio de Amán, se ve de esta forma, ¡después de esto Mardoqueo volvió a la puerta real, como todos los días!
  42. No se fue para el castillo ni a reclamar honores, ni el apartamento de su sobrina Ester; él mantiene su humildad, el humilde está a los pies, al servicio, no como un coronel de reclamo, con los pies en su lugar, no reclamando sus “recompensas”.
  43. Como ir donde no se invita.
  44. Pasa lo de Amán, se fue para su casa tan apesadumbrado (disgustado) que se cubrió la cabeza.
  45. Tener que prestar tal honor a su mayor enemigo era bastante para quebrantar su orgulloso corazón.
  46. Su mujer y sus amigos, que el día anterior le habían aconsejado y animado a proceder contra Mardoqueo añaden ahora fuego al horno, cambiada la suerte y le hacen ver que esto es muy mala señal para él.
  47. Amargura sobre amargura para el tan amargado Amán.
  48. Aún estaban ellos hablando cuando los criados del rey vinieron para llevárselo al banquete.

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